viernes, 7 de noviembre de 2014

El Hado

Autor: Munem Wasif

El fado y el alma portuguesa

Toda poesía -y la canción es una poesía ayudada- refleja lo que el alma no tiene. Por eso la canción de los pueblos tristes es alegre y la canción de los pueblos alegres es triste.          
El fado, sin embargo, no es alegre y triste. Es un episodio de intervalo. Lo formuló el alma portuguesa cuando no existía y lo deseaba todo sin tener fuerza para desearlo.
Las almas fuertes lo atribuyen todo al Destino: sólo las débiles confían en la voluntad propia, porque esta no existe.
El fado es el cansancio del alma fuerte, la mirada de desprecio de Portugal al Dios en que creyó y también le ha abandonado.
En el fado, los Dioses regresan legítimos y lejanos. Es ése segundo sentido de la figura de Don Sebastián.

Fernando Pessoa - Publicado en el periódico Noticias Ilustrado en 1929

14 comentarios:

Juan Nadie dijo...

No estoy de acuerdo con Pessoa en que el fado no es ni alegre ni triste. Es básicamente triste. Ana Moura lo borda.

Gatopardo dijo...

Anímale tú al pesismismo.
Ana Moura es una de las cosas que más me gustan de Portugal, y mira que son tantas...

carlos perrotti dijo...

Preciosa su voz y toda ella...

Pero está bueno eso de que "la canción es una poesía ayudada", no?

Gatopardo dijo...

Enaltecida...

carlos perrotti dijo...

Mejor aún.

marian dijo...

Este Pessoa...
Mejor no analizar el fado, con sentirlo es suficiente. Te sientes portugués sin serlo.

marian dijo...

Este Pessoa...
Mejor no analizar el fado, con sentirlo es suficiente. Te sientes portugués sin serlo.

Gatopardo dijo...

O siéndolo.

marian dijo...

Unos fados de Ana Moura en un garito en Lisboa y luego pasear por esas calles...

Gatopardo dijo...

...da igual de día que de noche, la luz lisboeta siempre mágica.

marian dijo...

Ya solo escuchar la palabra "Lisboa" dicha en portugués es mágica.

marian dijo...

Ya solo escuchar la palabra "Lisboa" dicha en portugués es mágica.

Gatopardo dijo...

Totalmente de acuerdo.

Juan Nadie dijo...

Vale, mientras no la diga Cristiano Ronaldo, que lo más que llega a farfullar es "Eu quero ser o melhor de sempre", pobrecillo.