viernes, 19 de septiembre de 2014

La pasión según Cortázar

Autor : Herbert List

A Oliveira le gusta hacer el amor con la Maga porque nada podía ser más importante para ella y al mismo tiempo, de una manera difícilmente comprensible, estaba como por debajo de su placer, se alcanzaba en el un momento y por eso se adhería desesperadamente y lo prolongaba, era como un despertarse y conocer su verdadero nombre, y después recaía en una zona siempre un poco crepuscular que encantaba a Oliveira temeroso de perfecciones, pero la Maga sufría de verdad cuando regresaba a sus recuerdos y a todo lo que oscuramente necesitaba pensar y no podía pensar, entonces había que besarla profundamente, incitarla a nuevos juegos, y la otra, la reconciliada, crecía debajo del él arrebataba, se daba entonces como una bestia frenética, los ojos perdidos y las manos torcidas hacia adentro, mítica y atroz como una estatua rodando por la montaña, arrancando el tiempo con las uñas, entre hipos y un ronquido quejumbroso que duraba interminablemente. Una noche le clavó los dientes, le mordió el hombro hasta sacarle sangre porque él se dejaba ir de lado, un poco perdido ya, y hubo un confuso pacto sin palabras, Oliveira sintió como si la Maga esperará de él la muerte, algo en ella que no era suyo despierto, una oscura forma reclamando una aniquilación, la lenta cuchillada boca arriba que rompe las estrellas de la noche y devuelve el espacio a las preguntas y a los terrores. Sólo esa vez, excentrado como matador mítico para quien matar es devolver el toro al mar y el mar al cielo, vejó a la Maga en una larga noche de la que poco hablaron luego, la hizo Pasifae*, la doblo y la usó como un adolescente, la conoció y le exigió la servidumbres de la más triste puta, la magnificó a constelación, la tuvo entre los brazos oliendo a sangre, le hizo beber el semen que corre por la boca como el desafío al Logos, le chupó la sombra del vientre y de la grupa y se la alzó hasta la cara para untarla de sí misma en esa última operación de conocimiento que sólo el hombre puede dar a la mujer, la exasperó con piel y pelo y baba y quejas, la vació hasta lo último de su fuerza magnífica, la tiró contra una almohada y una sábana y la sintió llorar de felicidad contra su cara que un nuevo cigarrillo devolvía a la noche del cuarto y del hotel.

Julio Cortázar - Fragmento de Rayuela

* Pasifae


15 comentarios:

Juan Nadie dijo...

Genial Cortázar. Rayuela entera es una genialidad. Se ha dicho que Rayuela es una novela para leerla de adolescente o primera juventud. Quien no la haya leído aún, no haga caso y comience a leerla ya.

Muy buena la fotografía de Herbert List. De Nina Simone no diremos nada, que luego todo se sabe.

Gatopardo dijo...

Personalmente, en mi primera juventud, no la hubiese aguantado. Ahora, en mi segunda juventud, la he releído, salteada, en tres días, disfrutando de cada capítulo como un auténtico..:............cronopio.

Juan Nadie dijo...

Es que se ha dicho, por parte de algunos críticos y escritores (envidiosos, seguro). Yo la disfruté de joven, pero nunca como cuando la releí más tarde.

Juan Nadie dijo...

Por cierto, aprovechando el texto de este post, léanme ustedes, por favor, el capítulo 68.

marian dijo...

El "glíglico"... lo que me cuesta recordar esa palabra.

marian dijo...

Mucho mejor la "Pasión según Cortázar" que "según San Mateo", eh, Gato?

marian dijo...

Nina Simone tiene un puntazo de "chica mala" que me encanta.

Gatopardo dijo...

Lo tengo programado para el próximo viernes.

Gatopardo dijo...

La de San Mateo empieza mañana...

Gatopardo dijo...

Nina Simone, que iba para concertista de piano clásico, afortunadamente no fue admitida en el Conservatorio.
Puesto a elegir entre pasiones, me quedo, obviamente, con la gastronómica...

carlos perrotti dijo...

Su admirada Nina Simone. La cita incluso en uno de sus cuentos. Habrá leído ella al gran cronopio? Ojalá que sí.

Gatopardo dijo...

Por su bien, ojalá.

marian dijo...

Con las pocas ganas que tengo de "Fiestas Mateas" este año (pero claro, no las van a suspender por mí:)
Intentaremos disfrutarlas un poquillo por lo menos... pero con unas ganas de que terminen.

marian dijo...

Nina Simone es para escucharla sin perder un detalle.

Gatopardo dijo...

Show must go on...