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viernes, 27 de junio de 2014

Cebolla


Bacalao a la vizcaína : Autor de fotografía y receta 


Oda a la cebolla

Cebolla,
luminosa redoma,
pétalo a pétalo
se formó tu hermosura,
escamas de cristal te acrecentaron
y en el secreto de la tierra oscura
se redondeó tu vientre de rocío.
Bajo la tierra
fue el milagro
y cuando apareció
tu torpe tallo verde,
y nacieron
tus hojas como espadas en el huerto,
la tierra acumuló su poderío
mostrando tu desnuda transparencia,
y como en Afrodita el mar remoto
duplicó la magnolia
levantando sus senos,
la tierra
así te hizo,
cebolla,
clara como un planeta,
y destinada
a relucir,
constelación constante,
redonda rosa de agua,
sobre
la mesa
de las pobres gentes.

Generosa
deshaces
tu globo de frescura
en la consumación
ferviente de la olla,
y el jirón de cristal
al calor encendido del aceite
se transforma en rizada pluma de oro.

También recordaré cómo fecunda
tu influencia el amor de la ensalada,
y parece que el cielo contribuye
dándole fina forma de granizo
a celebrar tu claridad picada
sobre los hemisferios del tomate.
Pero al alcance
de las manos del pueblo,
regada con aceite,
espolvoreada
con un poco de sal,
matas el hambre
del jornalero en el duro camino.
Estrella de los pobres,
hada madrina
envuelta
en delicado
papel, sales del suelo,
eterna, intacta, pura
como semilla de astro,
y al cortarte
el cuchillo en la cocina
sube la única lágrima
sin pena.
Nos hiciste llorar sin afligirnos.
Yo cuanto existe celebré, cebolla,
pero para mí eres
más hermosa que un ave
de plumas cegadoras,
eres para mis ojos
globo celeste, copa de platino,
baile inmóvil
de anémona nevada
y vive la fragancia de la tierra
en tu naturaleza cristalina.

Pablo Neruda

domingo, 17 de noviembre de 2013

Amor



Amor



Mujer, yo hubiera sido tu hijo, por beberte 

la leche de los senos como de un manantial, 

por mirarte y sentirte a mi lado y tenerte 

en la risa de oro y la voz de cristal. 
Por sentirte en mis venas como Dios en los ríos 
y adorarte en los tristes huesos de polvo y cal, 
porque tu ser pasara sin pena al lado mío 
y saliera en la estrofa -limpio de todo mal-. 

Cómo sabría amarte, mujer, cómo sabría 
amarte, amarte como nadie supo jamás! 
Morir y todavía 
amarte más. 
Y todavía 
amarte más 
y más.


Pablo Neruda


miércoles, 9 de octubre de 2013

Vinicius de Moraes

Autor : Miroslav Tichý

A Vinicius de Moraes
"No dejaste deberes sin cumplir 
Tu tarea de amor fue la primera: 
Jugaste con el mar como un delfín 
Y perteneces a la primavera.
¡Cuánto pasado para no morir!
¡Y cada vez la vida que te espera! 
Por ti Gabriela supo sonreír 
(Me lo dijo mi muerta compañera). 
No olvidaré que en esa travesía 
Llevabas de la mano a la alegría 
Como tu hermano del país lejano 
Del pasado aprendiste a ser futuro 
Y soy más joven porque en un día puro 
Yo vi nacer a Orfeu de tu mano".
(Pablo Neruda Barco Lumière, 27 de marzo de 1966)
Por todo eso, y por tantos otros motivos, digo como él: Vinicius, "Se todos fossem iguais a você / Que maravilha viver!".